Los alumnos de tercero del Colegio Jesús y María han indagado este trimestre sobre la historia y la geografía de su comunidad. Su conocimiento llegó a ser tan amplio que, animados por sus profesoras, dieron una conferencia a sus padres.

Armados con un puntero y ayudados de fotografías y mapas embarcaron al respetable en un viaje por Castilla y León que comenzó en el Sistema Central. Como hacía un poco de calor, los oradores trasladaron a su público a la Sierra de Gredos. Los sabios comprobaron lo difícil que es concentrarse cuando la puerta se abre una vez comenzada la conferencia, por eso no han vuelto a llegar tarde a clase. De las montañas que rodean la meseta, a las provincias en las que se organiza la autonomía.

En el centro, Valladolid, la que alberga la capital y las Cortes. Los aventajados alumnos habían visitado el Ayuntamiento por lo que disciernen entre el gobierno municipal y el regional, gracias a lo aprendido en ‘Science’ con su profesora, quien no tuvo que sacar a pasear el boli de los negativos esa tarde.

Guías completos, los escolares desgranaron las exquisiteces culinarias de cada rincón, desde el botillo leonés a las yemas de Ávila, además de costumbres ancestrales como los carnavales de Ciudad Rodrigo, los zarramaches abulenses o la pisada de las brasas en el San Juan soriano. Han aprendido lo que significa Villalar y sus comuneros, el secreto de la rana de la Universidad de Salamanca y se han colado por los ojos del Acueducto segoviano. Subieron a los presentes a una barcaza que recorrió el Duero y le navegaron hasta su desembocadura en Oporto escuchando a dos rapsodas recitar el poema de Gerardo Diego. Saben cómo se llama la esposa del Cid, la suerte de jugar en el Patio de Santa Cruz y la ancestral importancia de la alfarería. Dos de los ponentes acudieron a la cita ataviados con el traje regional y un dulzainero probó su pericia. Recibieron un caluroso aplauso y el público deseo hacer con ellos más viajes.